domingo, 26 de junio de 2016

Mary vs Mary. Dos mujeres en la historia de Abraham Lincoln

  1. La Todd
No era fácil estar junto a Abraham Lincoln. De una personalidad arrolladora, estadista genial y carismático, amado y odiado por su pueblo, enarboló la bandera antiesclavista en los Estados Unidos. Lincoln murió el 15 de abril de 1865 a consecuencia de un disparo mientras se encontraba en el Teatro Ford con su esposa asistiendo a la obra Our american cousin. La noche anterior al asesinato –cuenta la leyenda-, Lincoln había tenido un sueño premonitorio en el cual se veía velado en la East Room de la Casa Blanca por sus soldados. El día de la tragedia le relató su sueño a Crook, su guardaespaldas, quien le pidió encarecidamente al Presidente que se quedara en casa. Pero Lincoln se negó: no podía quedarse en casa, ya que le había prometido a su esposa que esa noche irían al teatro…
Un siglo y medio después de su muerte, su viuda entra en escena en la pieza La viuda Lincoln de James Still que se estrenó este febrero en el mismo Teatro Ford de Washington DC donde el Presidente de los Estados Unidos fuera asesinado. El Teatro Ford comisionó a Still a escribir la pieza, para estrenarla en ese sitio histórico, antes de la gira a Nueva York.
Si algo tenía claro el dramaturgo a la hora de ponerse con el personaje, fue que Mary Todd Lincoln no las tenía todas consigo. La muchachita descendiente de irlandeses y escoceses, se casó a los 24 años con Abraham Lincoln, diez años mayor que ella y con una sexualidad que fue objeto de estudio y curiosidad de todos sus biógrafos y hasta del sexólogo Albert Kinsey. Muchos le endilgan una homosexualidad de las que nadie tiene pruebas fehacientes y una de las certezas de esta supuesta homosexualidad, fue que Lincoln pidió a su aún prometida Mary, que lo liberara del compromiso de casarse el día 1° de enero de 1841, fecha que después él denominó the fatal first. El noviazgo y posterior matrimonio con Mary Todd, estuvo para ella plagado de las depresiones de su marido y del odio de los amigos de él. Muchas de las depresiones de Lincoln fueron descriptas como rupturas afectivas que padeció, con los amigos íntimos y con Ann Rutledge, una novia fallecida. Más allá de las distintas opiniones sobre la vida sexual y mental de Lincoln (el asunto de la homosexualidad antes mencionado, la bipolaridad y también la sífilis que se había contagiado de joven y contagió a su esposa y fue causa del deceso de sus hijos), la realidad es que su verdadera pasión era la política. La familia, el sexo y la política fueron las tres cuerdas que ataron al matrimonio Lincoln. Tuvieron cuatro hijos, de los cuales sólo dos llegaron a la vida adulta y sólo uno sobrevivió a su madre y a su padre. También los unía cierta inclinación al espiritismo, en boga por aquellos años. Después de la muerte de su hijo Willie, la Primera Dama organizaba sesiones en la Casa Blanca para reencontrarse con su hijo. Abraham Lincoln, quien quizá acudiera a las sesiones más para socializar con los invitados políticos a las sesiones que para reencontrarse con sus muertos, era un entusiasta concurrente. No se conoce a ciencia cierta si después de la muerte de su marido, Mary Todd lo buscó en las sesiones espiritistas. Lo que sí se sabe es que ella se encerró en la Casa Blanca por cuarenta días y no quiso salir de allí. Enloqueció paulatinamente y sufrió una depresión profunda y fibromalgia. La locura de Mary fue puesta en un libro de Jason Emerson luego de analizar él nueve cartas de ella que se encontraron en el ático de Robert Todd Lincoln, el hijo sobreviviente que llegó a ser abogado. James Still, entrevistado acerca de La Viuda Lincoln, respondió haciendo gala de la empatía como modo de escritura: “Mary Lincoln es a la vez magnética y espantosa, trágica y triunfante. Me apasioné tratando de entender las estructuras de la sociedad en que ella vivió y encontré una verdad sobre ella que me liberó como escritor. Ella fue esa clase de personas que siempre te sorprende. Escribir sobre Mary Lincoln fue el único modo de conocerla en verdad”.

  1. La Surrat
La otra Mary cabalmente importante en la vida de Abraham Lincoln fue Mary Surratt, una viuda dueña de la pensión donde fue tramada la conspiración del asesinato del Presidente.
Mary Surratt hacia 1862, tras la muerte de su marido, se mudó con sus tres hijos, de  Maryland a Washington y allí se puso una casa de huéspedes, oficio en el que se movía con bastante soltura. Ya en Maryland había regenteado una taberna con el esposo durante largo tiempo. En aquella taberna solían esconderse los soldados de la Condeferación. Así fue como Mary conoció a John Wilkes Booth, un actor perteneciente a una célebre familia de actores, que odiaba los ideales presidenciales. Booth entabló amistad con el señor Surratt y años más tarde fue quien comandó la conspiración contra Lincoln. Reclutó, entre otros, al propio hijo de Mary, John Jr con la idea de secuestrar al Presidente. Todo el plan fue urdido en la pensión de Mary Surrat, donde hasta el día de hoy no pudo probarse cuánto sabía ella y cuánto no, sobre este asunto. Después, los planes de Booth cambiaron y acabó disparando contra el Presidente Lincoln. Booth huyó de inmediato y varios días después fue encontrado en una granja y muerto por el disparo de un soldado. Mary Surratt fue detenida por traición junto a los conspiradores y sospechosos (entre ellos, Junius Brutus Booth, hermano del perpetrador del crimen, en ese entonces con un contrato en un teatro de Cincinatti, y hasta el gerente del Teatro Ford fue puesto bajo arresto). El juicio comenzó el 9 de mayo de 1865. Se la acusaba de complicidad, ayuda, ocultamiento del arma homicida, asesoramiento y de ocultar en su pensión a los acusados. La investigadora del magnicidio y directora de la Surratt House Museum en Maryland, Laurie Verge, sostiene en un documental de la Smithsonian que Mary Surratt no sabía del complot al detalle, aunque nadie puede decir a ciencia cierta cuánto ella sabía y cuánto no de las armas que se ocultaron en su casa. El veredicto fue ahorcamiento para cuatro de los acusados, entre ellos Mary Surratt (se desestimaron las faltas de pruebas en dos cargos así como los pedidos de clemencia), quien el 7 de julio se convirtió en la primera mujer ejecutada por el Gobierno Federal de los Estados Unidos. Aunque nunca fue exonerada pública y oficialmente del crimen, sigue considerándose dudosa su culpabilidad. En 2011, Robert Redford dirigió la película La conspiración en la cual Mary Surratt (interpretada por Robin Wright) fue inocente de los cargos que se le imputaron. Hoy día y andando los tiempos, la pensión de Mary Surratt quedó situada en el barrio chino de Washington D.C. y es nada más ni nada menos que el restaurante oriental Wok ‘n roll, especializado en servir pato a la pekinesa.

 
Una leyenda dice que el fantasma de Abraham Lincoln se apareció al Presidente Woodrow Wilson en la Casa Blanca. Indudablemente, siendo su muerte un crimen tan teatral, es indudable que debe él pasearse durante las noches por el Teatro Ford donde hoy otra Mary, la actriz Mary Bacon, hace de su esposa en el mismo escenario donde él fue muerto. Y tal vez, durante el día, pruebe un bocadito de pato en el Wok ´n roll, quién sabe…


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dueños de nuestro destino - Parábola judía

El Talmud analiza el ejemplo de lo ocurrido con la hija del Rabí Akiva, quien de acuerdo con los astrólogos estaba destinada a fallecer el d...