Brindar con extraños. Libro de cuentos
Hace casi dos años recibí el premio del Programa San Luis libro por el libro de cuentos BRINDAR CON EXTRAÑOS, con un jurado de lujo: Ana María Shua y Alicia Steimberg. Pocos meses después, fue mención en el Casa de las Américas. La gente de San Luis lo editó, el libro es preciosooooo. Pero... no se distribuye, no se puede vender y los derechos vencen en abril del 2013. Mientras algún editor incauto se interesa en mis cuentos, iré publicándolos de a poquito en mi blog.
ELOGIO AGRIDULCE DEL CAPUCHINO - Roberto Arlt
Minga de café. Abstención completa. ¿Y qué le queda a usted? Reducirse al capuchino, al innoble y seductor capuchino, que es una mezcla, por partes iguales, de leche y café, servida en una tacita de café. La tacita, para que usted se haga la ilusión de que se manda a bodega una ración de achicoria, y para engañar la visión, como los cocainómanos que cuando no tienen con qué doparse, toman por la nariz ácido bórico o magnesia calcinada. El caso es hacerse la ilusión...
Fidelidad presidencial
"Un día el presidente Coolidge y si mujer estaban de visita en una granja del gobierno. Al poco de llegar los embarcaron en excursiones separadas. Al pasar ante los pollos, la señora Coolidge preguntó al jefe de la granja si los gallos copulaban más de una vez al día. 'Docenas de veces', fue la respuesta. 'Por favor, dígaselo al presidente', pidió la señora Coolidge. Cuando el presidente pasó ante las aves y le contaron lo de los gallos, preguntó: '¿Cada vez con la misma gallina?' 'Ah, no, señor presidente, cada vez con una distinta.' El presidente asintió lentamente y añadió: 'Dígaselo a mi señora'."
citado en una antología de M H Siegel y H P Zeigler
domingo, 6 de junio de 2010
Anécdota de un Tratado de Embriología Sagrada, de I.M Griesco Le-Grand, 1848
Es materia esta tan delicada para confesores y médicos, que a pesar de los prodigiosos adelantos de la ciencia sobre esta materia, aún no se atreven los naturalistas a fijar límites a la influencia que puede ejercer la preñez en la moral de la mujer. Se citan casos de mujeres que han robado, asesinado, y hasta han cometido actos de antropofagia. Cítanse también casos de androtomía; casi todos los autores repiten el caso de aquella mujer que se empeñaba en comer el hombro de un panadero a quien había visto desnudo; otras han deseado morder en el pescuezo, el brazo, o la cara a ciertas personas determinadas. Hemos oído referir a la que nos dio el ser, el hecho siguiente, que aunque no es de androtomia, es casi igual. Hallábase embarazada de su primera hija en ocasión que tenían en ceba un hermoso cerdo. Todas las tardes a [63] la hora de dar un pienso al animal, bajaba la señora con una exactitud admirable a verle comer, y después de contemplarle con la vista fija gran rato, se retiraba entristecida, y se ponía a llorar; su esposo que la amaba tiernamente, procuraba con halagos investigar la causa de aquel llanto y tristeza, mas era en vano porque duplicaba el llanto y enmudecía. Pasados muchos días de tan desagradable escena, su esposo la exigió con alguna entereza y resolución le dijese la causa de tan inexplicable tristeza, y entonces tuvo la señora que confesar que su tristeza provenía de que apetecía comer una tajada bien cuadrada, del lomo del cerdo, pero que había de cortársele estando vivo, al tiempo de comerse el pienso. Riéronse todos del capricho, y padre le ofreció que al día siguiente se mataría el cerdo; pero nada menos que eso, porque se opuso tenazmente diciendo que no permitiría que de ninguna manera se quitase la vida a un animalito que ella quería tanto, por lo manso que era. Pasaron algunos días, y la tristeza de madre iba en aumento, lo cual observado por padre; una mañana temprano la llevó a la cama la tajada del cerdo perfectamente cuadrada, del sitio que ella había señalado, afirmándola que se le había cortado estando comiendo el pienso de la mañana; aunque en realidad había sido después de haberle degollado. Con esto desapareció aquel estado lastimoso de la señora, y cosa particular, a su debido tiempo parió una niña la cual tenía cerca del hombro derecho un lunar de una pulgada cuadrada con toda la forma y aspereza del cuero del cerdo, con [64] su correspondiente cerda larga, parecía que estaba dibujado a pincel. Aquí en Madrid hay personas que viven aún, y conocieron a hermana doña Carmen Riesco; y tratan personalmente a madre doña Rosa Le-Grand, la cual no obstante de tener cerca de ochenta años refiere este suceso. A pesar de que cuando murió la hermana teníamos ocho años, conservamos muy viva la idea de aquel raro lunar, que llamaba la atención de todas las personas que por primera vez nos visitaban. La hermana sentía bastante este capricho de la naturaleza, pues se hallaba imposibilitada de llevar vestidos escotados según era moda entonces, y poder lucir su hermoso cuello, y blanca tez.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Chica rara, de 'Frankenweenie'
La joven no termina de encajar con los otros niños de Nueva Holanda. Quizás sea cosa de su desconcertante mirada.
Todos tenemos un trastorno de personalidad. La doble personalidad del Agente Perry
Un ornitorrinco / Un agente secreto.
Conocerlo todo, según Mahfuz
"Un escritor debe conocerlo todo, lo bueno y lo malo, especialmente esto último, pues la maldad es la fuente del teatro." Naguib Mahfuz.
Paradoja del deseo - Oscar Wilde
En este mundo yo sólo sé de dos desgracias: la primera es no conseguir lo que uno desea, y la otra es conseguirlo; ¡esta última es una verdadera tragedia!
Testamento de Florencio Sánchez
"Si yo muero, cosa difícil, dado mi amor a la vida, muero porque he resuelto morir. La única dificultad que no he sabido vencer en mi vida ha sido la de vivir. Por lo demás, si algo puede la voluntad de quien no ha podido tenerla, dispongo: primero, que no haya entierro; segundo, que no haya luto; tercero, que mi cadáver sea llevado sin ruido a la Asistencia Pública, y de allí a la Morgue. Sería para mí un honor único que un estudiante de medicina fundara su saber provechoso para la humanidad en la disección de cualquiera de mis músculos."
Sobre la Vejez. Marguerite Yourcenar
Ya a los 80 años, al responder una pregunta sobre su edad, dijo que no la notaba. "Cuando me canso -explicó- tengo 10 siglos; cuando trabajo, 40 años."
Siempre idéntica a sí misma
Estaban una pera y un tomate en la parada del autobús. Y el tomate le pregunta a la pera:
-¿Hace cuánto que espera?
Y la pera responde:
-Desde que nací.
Búsquedas desesperadas - Woody Allen
«No solo no existe Dios, sino a ver cómo encuentras un electricista un fin de semana».
Conócete a ti mismo. Oscar Wilde
Yo soy la única persona en el mundo a quien desearía conocer a fondo; pero no veo ninguna posibilidad de hacerlo, por ahora.
He malgastado mis horas - Leonardo Da Vinci
Las promesas engañan; el tiempo decepciona; la muerte burla los cuidados; las ansiedades de la vida son nada.
Etérea. Tradición oral española.
Este es el cuento de María Sarmiento
que fue a cagar y se la llevó el viento
De una Suplicante a Santa Lucía
En una plaquita debajo de la imagen de Santa Lucía, en la Iglesia de Pompeya, se lee: "Acuérdate de mi marido".
El quid es: ¿el marido de la suplicante padecía una dolencía en los ojos? ¿O la suplicante quiso decir: "No lo pierdas de vista"?!
Entradas populares
-
Mae: La cesta con duraznos la dejo aquí, si, Susie? Son duraznos pelones, la gente no los quiere. Les gusta que los duraznos tengan pelu...
-
De los pájaros del monte yo quisiera ser canario, para hablar contigo abajo del campanario. De los pájaros del monte yo quisiera ser ...
-
Últimos días de diciembre de 1940 – Pueblo de la provincia de Buenos Aires Es el velatorio de Otto Kranevitter. Es a cajón cerrado. Lo cubr...
-
Tres hojitas, madre, tiene el arbolé, la una en la rama, las dos en el pié, las dos en el pié, las dos en el pié. Inés, Inés, Inesita, Inés...
-
Mi Buenos Aires querido cuando yo te vuelva a ver, no habrás más pena ni olvido. El farolito de la calle en que nací fue el centinela ...
-
Que las lluvias que te mojen sean suaves y cálidas. Que el viento llegue lleno del perfume de las flores. Que los ríos te sean propici...
-
Personajes: Celeste Albaret, criada Celina Cottin, la criada anterior. Albertina, personaje de “En busca del tiempo perdido” de...
-
Estoy sentado al borde de la carretera, el conductor cambia la rueda. No me gusta el lugar de donde vengo. No me gusta el lugar adonde...
-
I El tipo afuera pasó un buen rato tocando con los nudillos. Eran golpes leves, por eso Rony no pudo escuchar. Tendría miedo de desperta...
-
Mañana es domingo se casa Piringo con un pajarito de Santo Domingo. -¿Quién es la madrina? -Doña Catalina. -¿Quién es el padrino? -D...
No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada