Caminaré entre las piedras

Este es el cuento del Ratón que se comió un
melón...

Pensaba la Reina Batata: "Ahora me pincha y me mata..."

"...sino puedo arrancarte una palabra, al menos te arrancaré un gemido". (Alejandro Magno.)

Cosecha Eñe: finalistas

El nombre del ganador se anunciará el viernes 13 de noviembre, dentro de las actividades del Festival Eñe. (10.11.09)

Ya tenemos finalistas de la IV edición de Cosecha Eñe 2009, el galardón que cada otoño reconoce los mejores relatos presentados a concurso. En esta ocasión hemos recibido más de 2.000 relatos de 30 países, un tercio más que el año anterior. De entre todos ellos, el jurado, formado por los escritores Juan Bonilla, Elvira Lindo y Ronaldo Menéndez, así como por Camino Brasa y Toño Angulo en representación de Eñe, han escogido los diez relatos finalistas que serán publicados en el número 20 de Eñe. Revista para leer.
Los finalistas son: Trifón Abad López, Selva Almada, Rubén Ballestar Urbán, Andrés Barba, Alejandra Costamagna, Juan Carlos Fernández León, Agustín Fernández Mallo, Sergio Galarza, Paula Lapido y Patricia Suárez. A todos ellos, ¡enhorabuena!
Para saber quién es el ganador de este año tendrás que esperar a la noche del sábado: dentro de los actos del Festival Eñe se dará a conocer el veredicto final. En esta web tendrás el resultado al día siguiente...
A continuación te contamos quiénes es cada uno de los diez finalistas. Trifón Abad López(Murcia, 1979) Es licenciado en Periodismo y en Teoría de la Literatura, coordinador de dos revistas, crítico, corrector y blogger. Ha publicado relatos en las revistas Gotas de Tinta y El Invisible Anillo, y uno de los ensayos del volumen La aventura de viajar y sus escrituras.
Selva Almada(Entre Ríos, Argentina, 1973) Ha publicado el poemario Mal de muñecas, la novela Niños y el libro de relatos Una chica de provincia. Dirigió la revista Caelum Blue, dicta talleres de narrativa y coordina el ciclo de lecturas «Carne Argentina» en Buenos Aires, donde vive.
Rubén Ballestar Urbán(Castellón, 1981) Es dramaturgo y director de teatro, además de investigador en el área de ecología. Escribe el blog Los palacios de papel y ha obtenido premios en narrativa y poesía.
Andrés Barba(Madrid, 1975) Ha publicado las novelas El hueso que más duele, La hermana de Katia (finalista del Premio Herralde), Versiones de Teresa (Premio Torrente Ballester) y Las manos pequeñas, el ensayo La ceremonia del porno (coescrito con Javier Montes, Premio Anagrama de Ensayo 2007) y el libro de relatos La recta intención, entre otros.
Alejandra Costamagna(Santiago de Chile, 1970) Es escritora y periodista. Ha publicado las novelas En voz baja, Ciudadano en retiro, Cansado ya del sol y Dile que no estoy (finalista del Premio Planeta-Casa de América 2007), y los libros de cuentos Malas noches y Últimos fuegos. En 2003 obtuvo la beca del International Writing Program de la Universidad de Iowa y, en Alemania, el Premio Anna Seghers 2008 al mejor autor latinoamericano del año.
Juan Carlos Fernández León(Madrid) Es profesor de Lengua y Literatura. Entre 2007 y 2008 obtuvo el Premio de Cuentos Miguel de Unamuno, el Nacional de Periodistas de Ávila y el Villa de Mazarrón-Antonio Segado. Ha escrito los libros de relatos Tiempos de oferta y Goteras, el poemario Galería de islas, y las novelas Los billares Arranz y El mal de las cometas.
Agustín Fernández Mallo(La Coruña, 1967) Es físico, pero públicamente renombrado como escritor. Conocido primero como poeta (Yo siempre regreso a los pezones y al punto 7 del Tractatus), su primera novela, Nocilla Dream, fue el germen de la llamada «Generación Nocilla» y acaba de publicar la última entrega de la trilogía, Nocilla Lab. Su Postpoesía. Hacia un nuevo paradigma fue finalista del Premio Anagrama de Ensayo 2009.
Sergio Galarza(Lima, 1976) Es escritor. Ha publicado los libros de cuentos Matacabros, El infierno es un buen lugar, Todas las mujeres son galgos y La soledad de los aviones, el rocambolesco reportaje Los Rolling Stones en el Perú (Periférica, 2007) y la novela Paseador de perros (Alfaguara-Perú, 2008), que la editorial Candaya reeditará en España en 2010. Vive en Madrid, frente a una papelería que sólo vende artículos para zurdos.
Paula Lapido(Madrid, 1975) Es licenciada en Ciencias Físicas y trabaja como arquitecta de software, sin descuidar su pasión por la música clásica, pues toca varios instrumentos y canta habitualmente en coros de cámara. Sus relatos han aparecido en diversas revistas del género, y se publicarán reunidos en Teoría de todo, título que anuncia para 2010, mientras escribe su primera novela.
Patricia Suárez(Rosario, Argentina, 1969) Ha publicado las novelas Causa y efecto, Álbum de polaroids, Perdida en el momento, Un fragmento de la vida de Irene S. y Verde sobre morado, y los libros de cuentos Rata paseandera y Ésta no es mi noche. Desde el barrio de Montserrat, en Buenos Aires, escribe el blog Discreto encanto. Breves impresiones personales, pequeñas luces del mundo, y compra y lee libros compulsivamente.

domingo 17 de mayo de 2009

No se lo cuentes a nadie. Fragmento. Alison Lurie

En nuestro mundo hay una tribu semisalvaje muy especial, muy antigua y ampliamente extendida, a la que antropólogos e historiadores sólo han comenzado a prestar atención recientemente. Todos nosotros hemos pertenecido a esta tribu; hemos conocido sus costumbres, sus hábitos y sus ritos, su folklore y sus textos sagrados. Me estoy refiriendo a los niños. Sin embargo, estos textos sagrados de la infancia no siempre son los que recomiendan los mayores, según descubrí muy pronto.
En cuanto comencé a ir a las librerías me di cuenta de que existían dos tipos de libros en las estanterías de los más pequeños. En el primer grupo, que era el más importante, me encontraba con lo que los adultos habían decidido que yo debía saber o conocer sobre el mundo que me rodeaba. Muchos de esos libros tenían un contenido práctico; querían hacerme saber cómo funcionaba un automóvil, o quién era George Washington. Con ello, y no por casualidad, pretendían que admirara tanto a los automóviles como al padre de la patria (en esa época no se hablaba mucho de las madres de la patria). Junto a esos libros había muchos otros que nos permitían albergar esperanzas de aprender modales y moralejas, o ambas cosas a la vez. Estos no llevaban en sus lomos ningún número decimal de Dewey y las lecciones que enseñaban venían disfrazadas de cuentos. Eran historias de niños o conejitos o pequeñas máquinas que se encontraban con dificultades o fallos que los conducían a situaciones o encrucijadas complejas, a veces cómicas y otras serias. Pero al final siempre eran salvados por alguna persona, conejo o ingenio mecánico serviciales, más sabios y de más edad o antigüedad.
Los protagonistas de estos libros por tanto, aprendían a depender de la autoridad establecida para recibir consejos y ayuda. También a ser trabajadores, responsables y prácticos: a seguir el camino que les estaba destinado y a contentarse con su propio estilo de vida. Dicho de otra forma, aprendían a parecerse más a adultos respetables. Se trataba del mismo tipo de mensaje que tanto mis amigos como yo oíamos todos los días: Siéntate bien, niño. No te internes mucho en el bosque. Dale las gracias a la tía Etta. Vamos, deja de soñar despierto y haz los deberes. Cariño, por favor, no debes inventarte cosas. Pero yo descubrí que existía otra clase de literatura infantil.
Algunos de estos libros, como Tom Sawyer, Mujercitas, Peter Pan y Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas se encontraban en las estanterías de cualquier biblioteca; otros, como El Mago de Oz o las series de Nancy Drew, había que comprarlos en las librerías o pedírselos prestados a los amigos. Y estos eran los libros sagrados para los niños: los de esos autores que nunca habían olvidado lo que era ser un niño. Leerlos era experimentar la emoción del reconocimiento, sentir un torrente de energía liberadora. Estos libros, y otros como ellos, recomendados e inclusive famosos, nos transportan a la ensoñación, nos llevan a la desobediencia, a contestar, a escaparnos de casa y a guardar nuestros sentimientos más íntimos, ocultándolos a los mayores que no nos comprenden. Ponen del revés todos los valores de los adultos, burlándose de sus instituciones, como la familia y la escuela. En pocas palabras, podemos decir que son subversivos, al igual que las rimas, burlas y juegos que yo he aprendido en los patios de recreo. "

Algo que te haga sonreír.

Algo que te haga sonreír.
Florencio Parravicini

Lirio

Lirio
Vitraux

25 de Mayo de 2010, una crónica para el Diario Critica

  • http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=27688

Julio. Antes de extinguirnos, aullaremos!

Julio. Antes de extinguirnos, aullaremos!
Lobo de Tasmania

Octubre

Octubre
Cosas extrañas que pueden suceder...

Setiembre...

Setiembre...
Pájaro de Oro

Agosto

Agosto
Recortando y pegando muñequitas de papel

Junio. Bobo e imposible...

Junio. Bobo e imposible...
Dodo.

Mayo

Mayo
Cómeme o bébeme.

Octubre

Octubre
As de Espadas

FEBRERO...

FEBRERO...
Trabajando en equipo...

SETIEMBRE. Crisantemo...

SETIEMBRE.  Crisantemo...
Una flor como una luna

Noviembre en Madrid

Noviembre en Madrid
Zapato para bailar flamenco

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