Brindar con extraños. Libro de cuentos
ELOGIO AGRIDULCE DEL CAPUCHINO - Roberto Arlt
Fidelidad presidencial
miércoles, 30 de julio de 2008
Los de hoy - Yasmina Reza
-¿Está borracha? -dice el hombre.
-¡Oh, no, en absoluto! Lo digo en serio. Yo no miro a las personas, miro a los paisajes que tienen detrás. No me interesan los dramas humanos, me interesan las montañas que hay detrás, los esplendores que hay detrás. Si mira detrás de los hombres, el tiempo se dilata, uno está en otro tiempo. Ha habido millares de muertos en los mismos lugares, ¿por qué los de ahora tienen que ser más importantes?
lunes, 28 de julio de 2008
Vida después de la muerte. Peter Capusotto
Oración - John Cheever
martes, 22 de julio de 2008
Sin título. Poema
Un muro entre tu memoria y yo;
Hasta que de mí te acordaras
Podía convertirme en estatua de sal
-yo que creía que para vos
había surgido de la espuma de la ola-
para no hablar ya de los sentimientos:
ignorabas haber cobijado alguno hacia mí;
ni siquiera los más trémulos;
me veías con desconfianza,
desde un mundo ajeno;
la enfermera vino luego y cubrió
tus desnudeces con la sábana.
lunes, 21 de julio de 2008
En Tokio, en el Museo - Marina Colasanti
acostada y curvilínea
como una mujer desnuda,
la hoja de una espada.
Poética - Heberto Padilla
Di la verdad.
Di, al menos, tu verdad.
Y después
deja que cualquier cosa ocurra:
que te rompan la página querida,
que te tumben a pedradas la puerta,
que la gente
se amontone delante de tu cuerpo
como si fueras
un prodigio o un muerto.
Luna de miel. Laura Wittner
¿Qué croaba esas noches? ¿Ranas en semejante ciudad?
Volvíamos entre jardines, pero entrábamos a grandes edificios
para subir altísimo, fumar en los ventosos balcones,
dormir sin sueños, hasta la hora de desayunar.
Carta. María Teresa Andruetto
(estaban algo oscuros), un muchacho
que no tenía más de trece años (lo vi
correr, por La Cañada, hacia El Pocito),
me arrancó la cartera (quedaron
las tiras colgando).
¿Tenía dinero, señora?
Nadie preguntó por tu carta
(yo la llevaba conmigo,
tu última carta,
doblada en cuatro).
Era sólo un papel y ese muchacho
lo habrá tirado al agua.
Sin título. Poema
En las fotografías aquellas
Qué habrá quedado de esa noche;
El vestido celeste y gris,
Miedo y furia, la resaca del accidente,
En un gesto crispado: mi mano, el pellizco
De la soledad, aquel vaso de vino;
Quererte como a mi padre quise
No ha sido el mejor de los tinos,
El llanto, tu abrazo apretado,
Saber que te ibas y por eso dejar
Que te robaras mi llave;
La desnudez, la pesadez del sueño.
Y después uno o dos mensajes
Donde no nos dijimos más:
Quería ser lo más grande de tu vida,
Y hemos pasado todo este tiempo juntos
Como madrugadas en un bar.
Chica rara, de 'Frankenweenie'
La joven no termina de encajar con los otros niños de Nueva Holanda. Quizás sea cosa de su desconcertante mirada.
Todos tenemos un trastorno de personalidad. La doble personalidad del Agente Perry
Un ornitorrinco / Un agente secreto.
Conocerlo todo, según Mahfuz
Paradoja del deseo - Oscar Wilde
Testamento de Florencio Sánchez
Sobre la Vejez. Marguerite Yourcenar
Siempre idéntica a sí misma
Búsquedas desesperadas - Woody Allen
Conócete a ti mismo. Oscar Wilde
He malgastado mis horas - Leonardo Da Vinci
Etérea. Tradición oral española.
Este es el cuento de María Sarmiento
que fue a cagar y se la llevó el viento
De una Suplicante a Santa Lucía
En una plaquita debajo de la imagen de Santa Lucía, en la Iglesia de Pompeya, se lee: "Acuérdate de mi marido".
El quid es: ¿el marido de la suplicante padecía una dolencía en los ojos? ¿O la suplicante quiso decir: "No lo pierdas de vista"?!
Entradas populares
-
Mae: La cesta con duraznos la dejo aquí, si, Susie? Son duraznos pelones, la gente no los quiere. Les gusta que los duraznos tengan pelu...
-
De los pájaros del monte yo quisiera ser canario, para hablar contigo abajo del campanario. De los pájaros del monte yo quisiera ser ...
-
Últimos días de diciembre de 1940 – Pueblo de la provincia de Buenos Aires Es el velatorio de Otto Kranevitter. Es a cajón cerrado. Lo cubr...
-
Mi Buenos Aires querido cuando yo te vuelva a ver, no habrás más pena ni olvido. El farolito de la calle en que nací fue el centinela ...
-
Tres hojitas, madre, tiene el arbolé, la una en la rama, las dos en el pié, las dos en el pié, las dos en el pié. Inés, Inés, Inesita, Inés...
-
Que las lluvias que te mojen sean suaves y cálidas. Que el viento llegue lleno del perfume de las flores. Que los ríos te sean propici...
-
Personajes: Celeste Albaret, criada Celina Cottin, la criada anterior. Albertina, personaje de “En busca del tiempo perdido” de...
-
I El tipo afuera pasó un buen rato tocando con los nudillos. Eran golpes leves, por eso Rony no pudo escuchar. Tendría miedo de desperta...
-
Mañana es domingo se casa Piringo con un pajarito de Santo Domingo. -¿Quién es la madrina? -Doña Catalina. -¿Quién es el padrino? -D...
-
Estoy sentado al borde de la carretera, el conductor cambia la rueda. No me gusta el lugar de donde vengo. No me gusta el lugar adonde...