Caminaré entre las piedras
Este es el cuento del Ratón que se comió un
melón...Pensaba la Reina Batata: "Ahora me pincha y me mata..."
"...sino puedo arrancarte una palabra, al menos te arrancaré un gemido". (Alejandro Magno.)
sábado 21 de junio de 2008
Contra la Kodak. José Emilio Pacheco
Pensar que en estos objetos cuadrangulares
yace un instante de 1959
Rostros que ya no son
Aire que ya no existe
Porque el tiempo se venga
de quienes rompen el orden natural deteniéndolo
Las fotos se resquebrajan amarillean
No son la música del pasado
son el estruendo de las ruinas que se desploman
no son el verso
sino el crujido
de nuestra irremediable cacofonía.
Kodak. María Teresa Andruetto
tras la lente de una Kodak
con la que él sacó fotos de la guerra,
antes que la muerte disolviera
sus pupilas y delegara en mis ojos
el dolor de mirarme devastada
por la ausencia.
martes 10 de junio de 2008
Patti LaBelle
One of these mornings. (Una de estas mañanas) Moby sobre Patti LaBelle
Una de éstas mañanas
No será demasiado largo
Me buscarás
Y yo ya me habré ido
domingo 8 de junio de 2008
Teach me tonight. (Enséñame esta noche). Gene de Paul y Sammy Cahn, 1953
Bueno, no creas que no trato de aprender
Sobre todo esta noche en que la luz es perfecta para aprender
Oh, enséñame esta noche.
Empecemos con el ABC o algo de eso
Hasta rodar hacia el XYZ y eso
Ayúdame a resolver este misterio
¡Enséñame esta noche!
El cielo es un pizarrón encima tuyo
Si una estrella fugaz pasa
voy a usar esa estrella, para escribir te quiero,
miles de veces a través de la noche.
Una sola cosa no está muy clara, mi amor
Debería el maestro pararse tan cerca, mi amor
Ya casi es la graduación, mi amor,
Ven y enséñame esta noche
Enséñame... por favor, enséñame esta noche
Recomendación de gourmet. Las versiones de Tonny Bennet y la de Dinah Washington.
Es una de las canciones con que se posiciona al comienzo de su carrera Amy Winehouse.
domingo 1 de junio de 2008
La vida de mamá. Poema
Pero esa era la vida de mamá,
antes. Ella iba a un restaurant fino,
tenía amantes, señores mayores.
El maître la recibía y le decía
“Señora por aquí”: a ella le parecía
elegante que le dijeran Señora,
cuando tanta pinta tenía de no serlo.
Hablaba con tal o cual señor
de lo que está bien escrito
o lo que está mal escrito
–este poema, por ejemplo,
debe estar mal escrito-,
ella estaba atenta a los alejandrinos,
a los endecasílabos. Después,
se iban a la cama, que es
lo que de verdad importa
entre los amantes: la sustancia,
la materia, la cosa, el fluido.
Aquella canción del Far West, cantada por ella...
Bicicleta
Estoy en un pueblo que se llama Banff, en Canadá. Subo la montaña hasta pasar el bosquecito de cedros. Hay un parador para los turistas. Es un día soleado de primavera, en poco tiempo empezará el frío recio y ya no se podrá subir. Sino que descendarán los alces y los osos. Ahora los alces están en el período de apareamiento y se ponen bravos, hay que tener cuidado de no enfrentarlos. Por el pueblo hay carteles con prevenciones, qué hacer si uno es atacado por un alce. No parece que hablarles pueda hacerlos entrar en razón. Yo apenas si ví algunos de lejos, indiferentes. Los venados, en cambio, pasan cerca de uno husmeando si hay comida. Igual, al parador no se acercan. Hay un plato especial que es Deer-steak, bife de venado. Deberían ser caníbales o suicidas para andarse rondando por acá. El dependiente es un señor muy viejo, de unos sesenta que le pesan como mil. Viene y me pregunta con cara de pocos amigos qué quiero. Pido café. Hay una bicicleta un poco oxidada aparcada dentro del parador, donde termina el mostrador. Cuando el viejo trae el café, le pregunto si todavía la usa. Sí, responde. Debe darle trabajo pedalear. Un poco, ¿la quiere? Se la puedo dejar en tres quinientos. ¿Tres quinientos qué? Dólares americanos, de los grandes. ¿¿Tres mil quinientos?? ¿Usted sabe acaso quién montó acá? Por ese precio tendría que haber sido la diosa Diana en persona. Acá apoyó su bello culo nada menos que Marilyn Monroe. Ah. Vino el director de la película, paraban al principio en Calgary. Escenas de rodeos. Después vinieron a filmar el Río del No Retorno, que es como se llama la película. No hay un río así, así que entre seis ríos de montaña hicieron uno solo, el del No Retorno. El celuloide hace milagros. Como sea, la estrella se aburre. Quiere estirar las piernas, no le gusta estar en el set. Según me enteré después, Mitchum, el co-protagonista, la cortejaba. Pero ella no quería nada con Mitchum que era una especie de macho cabrío. Ella estaba triste, sí, muy triste porque acababa de romper con el marido, el deportista. Así que viene, sube hasta acá. Yo tengo diez años. Me dice: Me prestas la bici? Yo no podía ni hablar y tenía miedo de hacerme en los pantalones. Sí, tartamudeé. ¿Me acompañas, me enseñas el camino?, pregunta y monta. Esa imagen no puedo quitármela de la cabeza; tengo dos divorcios encima, mis dos ex esposas hablan de esta obsesión. Ni que le cuente. Yo subo en la bici de mi hermano -murió hace diez años- y le muestro cosas del camino. Ella dice: “Mejor no hablemos, tengo que practicar”. Se pone a cantar One silver dollar, que después canta y se acompaña con una guitarrita en el filme. Un dólar de plata, brillante, pasando de mano en mano… Tres quinientos es un buen precio; pero pensándolo mejor no la vendo. Ya estoy viejo; es el último recuerdo de amor verdadero que tengo…
CUATROCUENTOS 3 - Revista On Line
Nuevamente salió la revista de cuento hispanoamericano. Esta vez presentan relatos de Patricia Suárez (Argentina), Miguel Gomes (Venezuela), Viviana Paletta (Argentina) y Uriel Quesada (Costa Rica).
Los Editores son Pía Bouzas y Gustavo Valle
http://cuatrocuentos.wordpress.com/
NO-RETORNABLE
¡Qué la disfruten!
www.no-retornable.com.ar


