Caminaré entre las piedras

Este es el cuento del Ratón que se comió un
melón...

Pensaba la Reina Batata: "Ahora me pincha y me mata..."

"...sino puedo arrancarte una palabra, al menos te arrancaré un gemido". (Alejandro Magno.)

CUENTOS ALCOHOLICOS, de Cristina Civale

CUENTOS ALCOHOLICOS, de Cristina Civale
Un libro que debes leer!

domingo 18 de mayo de 2008

Poema. Claudia Masín (Tomado de "Abrigo")

Estoy en tu vida del mismo modo
que una extranjera en una tierra
de la cual es expulsada una y otra vez
y a la que ama, sin embargo,
como si fuera su lugar de nacimiento.

Poema. Claudia Masín (Tomado de "Abrigo")

Yo ya no puedo. Cansada como si me dijeran
que el oxígeno que me robé del mundo
tiene que ser devuelto.

sábado 17 de mayo de 2008

Señora Robinson. Beatriz Vignoli

Escribo,

escribo a máquina:

cada letra es un disparo en la noche.

La caída. Beatriz Vignoli

Si te dicen que caí

es que caí.

Verticalmente.

Y con horizontales resultados.

Soy, del ángulo recto

solamente los lados.

Ignoro el arte monumental del sesgo,

esa torsión ornamental del héroe

que hace que su caer se luzca como un salto.

Ese rizo del mártir que, ascendiendo

se sale de la víctima

y su propio tormento sobrevuela

no es mi especialidad. Yo, cuando caigo,

caigo.

No hay parábola

ni aire, ni fuerza de sustentación.

Un resbalón: espero. Al suelo llego

por la ruta más breve.

Un alud, una piedra,

una viga a la que han dinamitado.

No hay astucias del cuerpo en mi descenso.

Se sobrevive: el fondo

del abismo es más blando

para quien no vuela, sólo cae.

Si te dicen que caí,

no vengas

a enseñarme aerodinámica revisionista.

No me cuentes de los que cayeron venciendo.

No vengas a decirme

que no crees que haya sido un accidente.

En lo único que creo es en el accidente.

Lo único que sabe hacer el universo

es derrumbarse sin ningún motivo,

es desmoronarse porque sí.

miércoles 14 de mayo de 2008

Teresa A. / 1975/ Foto de archivo. Teresa Andruetto

Yo quería mandarle fotos a mi primo de Italia

y te pedí que me sacaras una con la minifalda

nueva y las sandalias de corcho. Una donde

me vea linda, dije, y vos hiciste ésa donde estoy

apoyada en la pared que da al patio de baldosas

negras. Yo quería ser flaca como Twiggy y odiaba

tener tetas, pero el pelo me caía sobre la frente.

Quiero una foto que haga historia, dije, y vos

hiciste ésa donde me veo todavía sin dolor. Me

puse el vestido de salir, como un uniforme de

viernes o domingo. Necesitás ayuda, pregunté,

y vos dijiste, sólo un poco más de luz. El domingo

estaba yéndose a otra parte, pero nadie había

muerto todavía. Me pediste que cruzara las piernas

y yo me apoyé sobre la tapia, como una

Ottavia Piccolo de pueblo. Después le mandé

a mi primo una carta con esa frase que me da

vergüenza recordar y la frase que podría caber

en boca de mis hijas, se mezcló con una historia

de catecismo sobre las bodas de Canaá.

Después de largo viaje. Fabián Casas

Me siento en el balcón a mirar la noche.

Mi madre me decía que no valía la pena

estar abatido.

Movete, hacé algo, me gritaba.

Pero yo nunca fui muy dotado para ser feliz.

Mi madre y yo éramos diferentes

y jamás llegamos a comprendernos.

Sin embargo, hay algo que quisiera contar:

a veces, cuando la extraño mucho,

abro el ropero donde están sus vestidos

y como si llegara a un lugar

después de largo viaje

me meto adentro.

Parece absurdo: pero a oscuras y con ese olor

tengo la certeza de que nada nos separa.

Hans. Claudia Masín

Vas a tomar de las palabras lo que pueda servirte para decir

de las formas impronunciables que adopta la tristeza.

¿Qué es lo que quisieras decir? Tal vez que por las noches

salías a ver cómo se formaba la tormenta,

y la electricidad del aire te capturaba como un halo

dentro del cual te convertías también en pura radiación,

en pura espera decidida, tensa. O que la primera

vez que te quedaste a solas con el aguacero pensaste

“no se cae la noche por ser tan hermosa”,

pero sin embargo temblaste, capturada

por esa forma insólita de la pasión que es el miedo.

Mirabas las ramas torcerse bajo el peso invisible

del viento, la violencia del agua arrancando las hojas,

el jardín expuesto en su desnudez. Un paisaje hecho

para el sol no resiste la visita de la noche. ¿Cómo

diferenciar desastre de belleza? Si es tan similar

la devastación que ambos dejan detrás, el desconsuelo

que provocan al irse, si alguna vez han estado

cerca nuestro.

Eras, en la oscuridad de la tormenta, como una exploradora

que ha extraviado la brújula y espera, en la completa

soledad, una señal de los astros, una complicidad azarosa

e improbable que la lleve de regreso a casa.

viernes 2 de mayo de 2008

Una oscuridad esencial - Fabián Casas

Hay una oscuridad esencial en esta calle.
Un único farol ilumina el contorno
y árboles domesticados, altísimos,
producen una música de acuerdo al viento.
Miro a mi perro,
una conciencia a ras del piso
que hurga y mea en la tierra
y pienso en mí, hundido
en el lenguaje, sin oportunidad,
sosteniendo una correa que denota lo que fue necesario para estar unidos.

Hoy soy un miembro del Club de los Corazones solitarios. Jorge Teiller

Hoy soy un miembro del Club de los Corazones solitarios.
En la clínica espero, aburrido, el desayuno,
Mientras mi compañero de mesa mira el muro recién blanqueado
y comenta, riendo, una película de gangsters.

Nunca te envié ni siquiera una postal, y no sé por qué me acuerdo de ti.
Debes estarle dando desayuno a tus hijos
¿Cuántos son? ¿Se parece alguno a mí?
Debes haberte casado con un profesor primario o un jefe de Correos.

Vas a la huerta y hablas con tu madre
sobre tu padre y tus amigos muertos
que hoy deben estar en el cielo jugando brisca rematada,
tras dejar como herencia casas a medio morir saltando.

Yo, antes de ir al Liceo, te hablaría bien del peor alumno del curso
y del partido de fútbol que ayer ganó el "Aguilas del Barrio Norte"
Yo no sabía que iba a viajar bajo tantos cielos agonizantes,
y que en ningún país hallaría a alguien que compartiera el silencio.

Yo no sabía que iba a cumplir cincuenta años sin nadie
y por eso te veo mientras espero el desayuno.
Sonreías en el puente cuando te decía que no moriríamos en Nápoles
y que en el Sena te obligaría a subir a un bateau-mouche.

Tú vuelves a hacer hablar a la cocina a leña
y tus días pasan como si no pasaran:
Son el tropel de bueyes que tu hermano lleva a la Feria
y yo sigo escribiendo versos tontos que debería echar al fuego.
Hoy soy un miembro del Club de los Corazones Solitarios.

CUATROCUENTOS 3 - Revista On Line

Nuevamente salió la revista de cuento hispanoamericano. Esta vez presentan relatos de Patricia Suárez (Argentina), Miguel Gomes (Venezuela), Viviana Paletta (Argentina) y Uriel Quesada (Costa Rica).

Los Editores son Pía Bouzas y Gustavo Valle

http://cuatrocuentos.wordpress.com/

NO-RETORNABLE

Ya salió No-Retornable 4. Con cuentos de Hebe Uhart, Martín Rejtamn y Romina Doval. Aquí Claudia Piñeiro cuenta el secreto de su éxito. También, un popurrí de poetas argentinos. Y como si fuera poco, autores patrios escriben ensayos sobre su relación con Tolstoi (me included). Revista hecha con amor y pulmón por Marcelo López
¡Qué la disfruten!
www.no-retornable.com.ar

25 de Mayo de 2010, una crónica para el Diario Critica

  • http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=27688

Julio. Antes de extinguirnos, aullaremos!

Julio. Antes de extinguirnos, aullaremos!
Lobo de Tasmania

Octubre

Octubre
Cosas extrañas que pueden suceder...

Setiembre...

Setiembre...
Pájaro de Oro

Agosto

Agosto
Recortando y pegando muñequitas de papel

Junio. Bobo e imposible...

Junio. Bobo e imposible...
Dodo.

Mayo

Mayo
Cómeme o bébeme.

Octubre

Octubre
As de Espadas

FEBRERO...

FEBRERO...
Trabajando en equipo...

SETIEMBRE. Crisantemo...

SETIEMBRE.  Crisantemo...
Una flor como una luna

Noviembre en Madrid

Noviembre en Madrid
Zapato para bailar flamenco

Seguidores