La sensación de no comprender del todo el mundo y no saber si es uno o los demás...

La sensación de no comprender del todo el mundo y no saber si es uno o los demás...

Brindar con extraños. Libro de cuentos

Hace casi dos años recibí el premio del Programa San Luis libro por el libro de cuentos BRINDAR CON EXTRAÑOS, con un jurado de lujo: Ana María Shua y Alicia Steimberg. Pocos meses después, fue mención en el Casa de las Américas. La gente de San Luis lo editó, el libro es preciosooooo. Pero... no se distribuye, no se puede vender y los derechos vencen en abril del 2013. Mientras algún editor incauto se interesa en mis cuentos, iré publicándolos de a poquito en mi blog.

ELOGIO AGRIDULCE DEL CAPUCHINO - Roberto Arlt

Minga de café. Abstención completa. ¿Y qué le queda a usted? Reducirse al capuchino, al innoble y seductor capuchino, que es una mezcla, por partes iguales, de leche y café, servida en una tacita de café. La tacita, para que usted se haga la ilusión de que se manda a bodega una ración de achicoria, y para engañar la visión, como los cocainómanos que cuando no tienen con qué doparse, toman por la nariz ácido bórico o magnesia calcinada. El caso es hacerse la ilusión...

Fidelidad presidencial

"Un día el presidente Coolidge y si mujer estaban de visita en una granja del gobierno. Al poco de llegar los embarcaron en excursiones separadas. Al pasar ante los pollos, la señora Coolidge preguntó al jefe de la granja si los gallos copulaban más de una vez al día. 'Docenas de veces', fue la respuesta. 'Por favor, dígaselo al presidente', pidió la señora Coolidge. Cuando el presidente pasó ante las aves y le contaron lo de los gallos, preguntó: '¿Cada vez con la misma gallina?' 'Ah, no, señor presidente, cada vez con una distinta.' El presidente asintió lentamente y añadió: 'Dígaselo a mi señora'."

citado en una antología de M H Siegel y H P Zeigler

domingo, 18 de mayo de 2008

Poema. Claudia Masín (Tomado de "Abrigo")

Estoy en tu vida del mismo modo
que una extranjera en una tierra
de la cual es expulsada una y otra vez
y a la que ama, sin embargo,
como si fuera su lugar de nacimiento.

Poema. Claudia Masín (Tomado de "Abrigo")

Yo ya no puedo. Cansada como si me dijeran
que el oxígeno que me robé del mundo
tiene que ser devuelto.

sábado, 17 de mayo de 2008

Señora Robinson. Beatriz Vignoli

Escribo,

escribo a máquina:

cada letra es un disparo en la noche.

La caída. Beatriz Vignoli

Si te dicen que caí

es que caí.

Verticalmente.

Y con horizontales resultados.

Soy, del ángulo recto

solamente los lados.

Ignoro el arte monumental del sesgo,

esa torsión ornamental del héroe

que hace que su caer se luzca como un salto.

Ese rizo del mártir que, ascendiendo

se sale de la víctima

y su propio tormento sobrevuela

no es mi especialidad. Yo, cuando caigo,

caigo.

No hay parábola

ni aire, ni fuerza de sustentación.

Un resbalón: espero. Al suelo llego

por la ruta más breve.

Un alud, una piedra,

una viga a la que han dinamitado.

No hay astucias del cuerpo en mi descenso.

Se sobrevive: el fondo

del abismo es más blando

para quien no vuela, sólo cae.

Si te dicen que caí,

no vengas

a enseñarme aerodinámica revisionista.

No me cuentes de los que cayeron venciendo.

No vengas a decirme

que no crees que haya sido un accidente.

En lo único que creo es en el accidente.

Lo único que sabe hacer el universo

es derrumbarse sin ningún motivo,

es desmoronarse porque sí.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Teresa A. / 1975/ Foto de archivo. Teresa Andruetto

Yo quería mandarle fotos a mi primo de Italia

y te pedí que me sacaras una con la minifalda

nueva y las sandalias de corcho. Una donde

me vea linda, dije, y vos hiciste ésa donde estoy

apoyada en la pared que da al patio de baldosas

negras. Yo quería ser flaca como Twiggy y odiaba

tener tetas, pero el pelo me caía sobre la frente.

Quiero una foto que haga historia, dije, y vos

hiciste ésa donde me veo todavía sin dolor. Me

puse el vestido de salir, como un uniforme de

viernes o domingo. Necesitás ayuda, pregunté,

y vos dijiste, sólo un poco más de luz. El domingo

estaba yéndose a otra parte, pero nadie había

muerto todavía. Me pediste que cruzara las piernas

y yo me apoyé sobre la tapia, como una

Ottavia Piccolo de pueblo. Después le mandé

a mi primo una carta con esa frase que me da

vergüenza recordar y la frase que podría caber

en boca de mis hijas, se mezcló con una historia

de catecismo sobre las bodas de Canaá.

Después de largo viaje. Fabián Casas

Me siento en el balcón a mirar la noche.

Mi madre me decía que no valía la pena

estar abatido.

Movete, hacé algo, me gritaba.

Pero yo nunca fui muy dotado para ser feliz.

Mi madre y yo éramos diferentes

y jamás llegamos a comprendernos.

Sin embargo, hay algo que quisiera contar:

a veces, cuando la extraño mucho,

abro el ropero donde están sus vestidos

y como si llegara a un lugar

después de largo viaje

me meto adentro.

Parece absurdo: pero a oscuras y con ese olor

tengo la certeza de que nada nos separa.

Hans. Claudia Masín

Vas a tomar de las palabras lo que pueda servirte para decir

de las formas impronunciables que adopta la tristeza.

¿Qué es lo que quisieras decir? Tal vez que por las noches

salías a ver cómo se formaba la tormenta,

y la electricidad del aire te capturaba como un halo

dentro del cual te convertías también en pura radiación,

en pura espera decidida, tensa. O que la primera

vez que te quedaste a solas con el aguacero pensaste

“no se cae la noche por ser tan hermosa”,

pero sin embargo temblaste, capturada

por esa forma insólita de la pasión que es el miedo.

Mirabas las ramas torcerse bajo el peso invisible

del viento, la violencia del agua arrancando las hojas,

el jardín expuesto en su desnudez. Un paisaje hecho

para el sol no resiste la visita de la noche. ¿Cómo

diferenciar desastre de belleza? Si es tan similar

la devastación que ambos dejan detrás, el desconsuelo

que provocan al irse, si alguna vez han estado

cerca nuestro.

Eras, en la oscuridad de la tormenta, como una exploradora

que ha extraviado la brújula y espera, en la completa

soledad, una señal de los astros, una complicidad azarosa

e improbable que la lleve de regreso a casa.

viernes, 2 de mayo de 2008

Una oscuridad esencial - Fabián Casas

Hay una oscuridad esencial en esta calle.
Un único farol ilumina el contorno
y árboles domesticados, altísimos,
producen una música de acuerdo al viento.
Miro a mi perro,
una conciencia a ras del piso
que hurga y mea en la tierra
y pienso en mí, hundido
en el lenguaje, sin oportunidad,
sosteniendo una correa que denota lo que fue necesario para estar unidos.

Hoy soy un miembro del Club de los Corazones solitarios. Jorge Teiller

Hoy soy un miembro del Club de los Corazones solitarios.
En la clínica espero, aburrido, el desayuno,
Mientras mi compañero de mesa mira el muro recién blanqueado
y comenta, riendo, una película de gangsters.

Nunca te envié ni siquiera una postal, y no sé por qué me acuerdo de ti.
Debes estarle dando desayuno a tus hijos
¿Cuántos son? ¿Se parece alguno a mí?
Debes haberte casado con un profesor primario o un jefe de Correos.

Vas a la huerta y hablas con tu madre
sobre tu padre y tus amigos muertos
que hoy deben estar en el cielo jugando brisca rematada,
tras dejar como herencia casas a medio morir saltando.

Yo, antes de ir al Liceo, te hablaría bien del peor alumno del curso
y del partido de fútbol que ayer ganó el "Aguilas del Barrio Norte"
Yo no sabía que iba a viajar bajo tantos cielos agonizantes,
y que en ningún país hallaría a alguien que compartiera el silencio.

Yo no sabía que iba a cumplir cincuenta años sin nadie
y por eso te veo mientras espero el desayuno.
Sonreías en el puente cuando te decía que no moriríamos en Nápoles
y que en el Sena te obligaría a subir a un bateau-mouche.

Tú vuelves a hacer hablar a la cocina a leña
y tus días pasan como si no pasaran:
Son el tropel de bueyes que tu hermano lleva a la Feria
y yo sigo escribiendo versos tontos que debería echar al fuego.
Hoy soy un miembro del Club de los Corazones Solitarios.

El exilio de Helena

El exilio de Helena
Botticelli

Chica rara, de 'Frankenweenie'

Chica rara, de 'Frankenweenie'
La joven no termina de encajar con los otros niños de Nueva Holanda. Quizás sea cosa de su desconcertante mirada.

Todos tenemos un trastorno de personalidad. La doble personalidad del Agente Perry

Todos tenemos un trastorno de personalidad. La doble personalidad del Agente Perry
Un ornitorrinco / Un agente secreto.

Fiera venganza la del tiempo

Fiera venganza la del tiempo
el joven Bono

Tiéntame, Liam...

Tiéntame, Liam...

Los viernes me siento así

Los viernes me siento así
Ilsutración de Walter Crane sobre La Bella y la Bestia

Conocerlo todo, según Mahfuz

"Un escritor debe conocerlo todo, lo bueno y lo malo, especialmente esto último, pues la maldad es la fuente del teatro." Naguib Mahfuz.

Paradoja del deseo - Oscar Wilde

En este mundo yo sólo sé de dos desgracias: la primera es no conseguir lo que uno desea, y la otra es conseguirlo; ¡esta última es una verdadera tragedia!

Testamento de Florencio Sánchez

"Si yo muero, cosa difícil, dado mi amor a la vida, muero porque he resuelto morir. La única dificultad que no he sabido vencer en mi vida ha sido la de vivir. Por lo demás, si algo puede la voluntad de quien no ha podido tenerla, dispongo: primero, que no haya entierro; segundo, que no haya luto; tercero, que mi cadáver sea llevado sin ruido a la Asistencia Pública, y de allí a la Morgue. Sería para mí un honor único que un estudiante de medicina fundara su saber provechoso para la humanidad en la disección de cualquiera de mis músculos."

A veces no soy prudente en asuntos de amor

A veces no soy prudente en asuntos de amor
Caperucita Roja. Gustavo Doreé.

Leonard Cohen

Leonard Cohen

Celeste Albaret

Celeste Albaret
Pintada por Jean Claude Fourneaur, 1957

Quiero el sillón presidencial

Quiero el sillón presidencial
Mother Gothel, Rapunzel

Sobre la Vejez. Marguerite Yourcenar

Ya a los 80 años, al responder una pregunta sobre su edad, dijo que no la notaba. "Cuando me canso -explicó- tengo 10 siglos; cuando trabajo, 40 años."

Sobre la vejez. André Maurois

Envejecer es una mala costumbre.

Siempre idéntica a sí misma

Estaban una pera y un tomate en la parada del autobús. Y el tomate le pregunta a la pera:
-¿Hace cuánto que espera?
Y la pera responde:
-Desde que nací.

Búsquedas desesperadas - Woody Allen

«No solo no existe Dios, sino a ver cómo encuentras un electricista un fin de semana».

Conócete a ti mismo. Oscar Wilde

Yo soy la única persona en el mundo a quien desearía conocer a fondo; pero no veo ninguna posibilidad de hacerlo, por ahora.

He malgastado mis horas - Leonardo Da Vinci

Las promesas engañan; el tiempo decepciona; la muerte burla los cuidados; las ansiedades de la vida son nada.

Casi perfecta

Casi perfecta
Pavo real albino del zoo de Colombia

La Rana Más Bella del Mundo

La Rana Más Bella del Mundo
La Más Venenosa!

Etérea. Tradición oral española.

Este es el cuento de María Sarmiento

que fue a cagar y se la llevó el viento

Así de camella han estado mis vacaciones

Así de camella han estado mis vacaciones

Chirimoyas del amor

Chirimoyas del amor

Ser tu ángel de la guarda

Ser tu ángel de la guarda
Porno victoriano

Porno Victoriano

Porno Victoriano
Una chica común

Topless

Topless
Porno victoriano

Hacerte un poco de daño

Hacerte un poco de daño
Porno Victoriano

Peggy Olsen

Peggy Olsen
Una puede ser como ella...

De una Suplicante a Santa Lucía

En una plaquita debajo de la imagen de Santa Lucía, en la Iglesia de Pompeya, se lee: "Acuérdate de mi marido".
El quid es: ¿el marido de la suplicante padecía una dolencía en los ojos? ¿O la suplicante quiso decir: "No lo pierdas de vista"?!

Santa Lucía

Santa Lucía
Patrona de los Ojos

La niña que baila

La niña que baila
Miniatura de Antonio Esquivel

Este fin de semana viajo fuera...

Este fin de semana viajo fuera...
Anita Ekberg, 1953

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