Caminaré entre las piedras

Este es el cuento del Ratón que se comió un
melón...

Pensaba la Reina Batata: "Ahora me pincha y me mata..."

"...sino puedo arrancarte una palabra, al menos te arrancaré un gemido". (Alejandro Magno.)

CUENTOS ALCOHOLICOS, de Cristina Civale

CUENTOS ALCOHOLICOS, de Cristina Civale
Un libro que debes leer!

domingo 27 de enero de 2008

Canción de los aceituneros. José María Hinojosa

Aceituneros del pío-pío,
muertos de hambre
y muertos de frío.

El zagalejo encarnado,
ciñe tu cuerpo arrecido.

—¿Mocita, quieres bailar
en medio de los olivos?

Yo cogeré tu tarea
y tu bailarás conmigo.

¡Vente chiquilla hacia los olivos!

Hoy cuando demos de mano,
quisiera bailar contigo.

—¿Mocita, quieres cantar
debajo de los olivos?

Yo tocaré la guitarra
y tú cantarás bajito.

¡Vente chiquilla hacia los olivos!

Aceituneros del pío-pío,
muertos de hambre
y muertos de frío.

sábado 26 de enero de 2008

La superación y la distancia. Philip Roth

Yo, en cambio, pertenezco a la horda incapaz de pegar. No somos así y no podemos hacerlo, no podemos pegarle a nuestro padre ni a nadie. Somos los hijos abrumados por la violencia, sin capacidad para infligir daño físico, ineptos para la pelea y el cachiporrazo, inútiles para pulverizar al enemigo, aunque éste se lo merezca más que nadie, pero no necesariamente desprovistos de turbulencia, de temperamento, incluso de ferocidad. Tenemos dientes como los caníbales, pero están ahí, incrustados en nuestras mandíbulas, para ayudarnos a articular los sonidos. Cuando nos desmoronamos, cuando nos borramos, no es en accesos de rabia, ni despiadados ardides, ni violencia demencial y descontrolada, sino con nuestras palabras, con nuestros cerebros, con raciocinio, con todo lo que da origen al desgarrador abismo que se abre entre nuestros padres y nosotros y que fueron ellos, nuestros padres, quienes consiguieron para nosotros, trabajando sin descanso. Empujándonos a que fuéramos tan listos y tan buenos alumnos de la yesibá, lo que no sabían era que nos estaban preparando a fondo para que luego los dejáramos aislados, sin comprender nada, ante nuestro contundente parloteo.

De Patrimonio (Seix Barral, 2003)

Consejo. Philip Roth

Pero es imposible cambiar la realidad. Tómala tal como viene. Mantente firme y tómala como viene. No hay otra manera.

De Elegía, (Mondadori, 2007)

jueves 24 de enero de 2008

El demonio que vimos ayer. Sandra Cerdau

El demonio que vimos ayer,

se quedó rondando en mi cabeza.

Me dejó inquieta

y como en medio de una pirueta.

Me dejó roja en la espera,

azul en el deseo y negro quedo,

también,

el destierro de ese sueño

que provocaste inconsciente

con la imagen

de la araña en la ventana.

domingo 20 de enero de 2008

Leonard Cohen

Justo estaba pensando en vos...

So long. Canción

Entonces cuando pienso que no te pienso

que hasta paso días sin nombrarte

a lo mejor sin acordarme de tu porte

que traté todo para olvidarte y que

el olvido me fue concedido como un don

la miel y el ajenjo, la luz,

las líneas de mi mano bailaron

y se comportan diferente, ningún punto,

cruz o estrella significan tu nombre

en ellas, ya no puedo verte;

el vientre terso, los ojos limpios,

soy yo otra vez; aquella voz

en el dormitorio, grave, farfullante,

no puede ser sino la de un ángel;

la calidez en la cama, en el sueño:

las plumas del edredón;

revuelta por no sé qué viento nocturno

despierto, susurro, qué suerte tengo

ya no llega él al extremo de mi pensamiento.

Después no duermo, ya no duermo.

sábado 19 de enero de 2008

No volveré. Pedro Infante

Dolor mariachi...

Cuando lejos te encuentres de mí
cuando quieras que esté yo contigo
no tendrás un recuerdo de mí
ni tendras mas amores conmigo.

Te lo juro que no volveré
aunque me haga pedazos la vida
si una ves con locura te amé
ya de mi alma estarás despedida.

No... volveré
te lo juro por Dios que me mira.
Te lo digo llorando de rabia,
yo no volveré.

No... pararé
hasta ver que mi llanto ha formado
un arroyo de olvido anegado
donde yo tu recuerdo ahogaré.

Fuimos nubes que el viento apartó,
fuimos piedras que siempre chocamos,
gotas de agua que el sol resecó.
borracheras que no terminamos.

En el tren de la ausencia me voy,
mi boleto no tiene regreso
lo que quieras de mí te lo doy
pero no te devuelvo tus besos.

miércoles 16 de enero de 2008

ESCRIBIENDO EL CURRICULUM . Wislawa Szymborska

Qué hay que hacer? Escribir la solicitud y anexar el curriculum. Sin importar lo largo de la vida, el curriculum ha de ser breve. Rige la consistencia y elegir bien los hechos. Cambiar paisajes por direcciones y recuerdos borrosos por fechas fijas. De todos los amores sólo el del matrimonio, y de los hijos nada más los nacidos. Importa más quién te conoce y no a quién has conocido.

De tantos viajes, sólo los internacionales. Pertenecer a algo y no: ¿por qué? Menciones honoríficas sin su razón. Escribe como si nunca hubieras hablado contigo. Y pasarás de largo. No hables de perros, gatos, pájaros. Arrumba los recuerdos, los amigos, los sueños. Más sobre el precio, menos sobre el valor. Mejor el título que el contenido. Mejor la talla de tus zapatos que a dónde llevan.

A quién se supone que eres. Anexar una foto, la oreja descubierta: lo que importa es su forma, no lo que oye.

¿Y qué es lo que se oye? El estruendo de la trituradora que destruye expedientes.

lunes 14 de enero de 2008

Etta James


Again and again and always, I sing about love...

Stormy weather. Poema

Desde que te fuiste, no hay sol arriba;

viento y nubes nada más, las hojas revueltas

y este malestar en la piel que preanuncia tormenta;

no hace tanto tiempo pero no puedo recordar

exactamente aquel dolor ni cómo fue

aquella noche que nos dijimos adiós,

si había luna no lo recuerdo; igual quedó

en mi mente que sí la había,

un gajo de luna fina y amarilla

cortada de esa naranja por una niña china;

llueve, ahora llueve todo el tiempo,

los versos se pusieron cursis, desde

que no estás, la tristeza vino a mí

y se me metió dentro, una tristeza

como una droga con la que me doy placer,

y después me deja cansada y vacía,

cosas que antes tenía se fueron con vos

y afuera sigue, sigue lloviendo.

Etta James.

The man I love. Poema

Vendrá con la mano extendida, diciendo paz

luego pronunciará mi nombre; si cierro los ojos

puedo ver cómo el hombre que amo llegará hasta mí;

agotado por este largo camino, se quitará los botines

y yo le lavaré los pies; un legionario;

voy a agradecer haber vivido hasta ese momento;

a lo mejor sea un jueves, un viernes, un miércoles

el día que llegue el hombre que amo;

por nada del mundo creo que pueda ser un lunes,

el malhumor no permite a nadie que se me acerque

lo suficiente; si cierro los ojos logro verlo,

su estampa, su modo de sonreír tan franco,

el brillo alegre de su mirar, la seguridad

que tiene de saber que yo lo estaba esperando,

él, el hombre que amo, el olor a limón,

edificará una casa pequeña, solo para nosotros dos,

allá me llevará él, tal vez sea en la playa,

tal vez no; yo voy a hacer todo lo posible

para que él se quede conmigo, aunque

no habrá necesidad de retenerlo,

todo pensamiento cuando esté con él,

será absurdo y no tendré desesperación

de hallar las palabras para abrir

el libro de quién soy y enseñarle;

él, el hombre que amo está tranquilo,

está callado y toma mi mano,

dirá basta de angustias por hoy, entonces

mi nombre en sus labios y luego habrá el sol.

domingo 13 de enero de 2008

At last. Poema

Por fin eres mío; te hubiera perseguido

hasta el fin del mundo, corrido

detrás tuyo para traerte de las orejas

como a un conejo; me hubiera postrado

a tus pies ofreciéndome como tu perra,

sin importarme patadas ni golpes;

hubiera aceptado ser esclava

por la eternidad y hasta los infiernos

nunca me hubiera detenido,

con tal de tenerte en mi regazo

como un niño a quien quitarle los piojos;

tu boca la cierro con mis besos,

tus ojos con mis caricias,

tus brazos los ato con mis abrazos,

tus piernas se enredan con las mías,

en el baile no puedes dar ni un paso;

qué sencilla era la vida,

qué asesina esta angustia,

pero ahora al final eres mío completamente

y yo completamente te pertenezco,

mis días solitarios acabaron,

toda mi necesidad de ti es una canción pasada,

echo los tres cerrojos de nuestro dormitorio,

tranco la puerta cancel con el hierro,

y si, al fin, por fin, bendito día de los días,

tapio la puerta de calle y las ventanas.

Etta James

La llamaban 'Duraznito'...

All I could do was cry. Poema

Todo lo que puedo hacer es llorar,

perdí al hombre que amaba,

dice una canción de otros tiempos,

no importa de cuánto atrás,

las canciones de amor, la luna,

son algo que nunca pasa de moda,

los besos que siguen a los besos,

estar juntos lado a lado,

sentir que la noche es una bendición

porque fue creada para los amantes,

algún día voy a levantarme,

algún día cuando despierte

ya no estarás en mi alma, en mi mente.

Seré libre y hasta tal vez me queje

de no saber para qué sirve

tanta libertad y me pesará el dolor

de no recordar cómo fue exactamente

aquel dolor: pertenecerte, pero tu nombre

no vendrá -si tengo buena fortuna, suerte-

otra vez a mi memoria,

y olvido será como nacer otra vez,

y aspirar de una flor, inocente.

viernes 11 de enero de 2008

I'm in the mood for love. Txt

Es una fiesta y bailamos. Pero yo no sé bailar. El me dice que me deje llevar y yo lo hago. Creo que bailo muy mal, creo que lo piso. Me la paso diciendo Perdón a cada momento. Ahora no hablamos nada, antes hablamos de cosas concienzudas, la novela de Lezama Lima, la poesía de Williams Carlos Williams, de los hijos. Yo no tengo hijos pero él tiene un bebé; yo sólo estoy casada. Igual, no le digo que lo estoy: no hace falta y no me parece un dato relevante que él quiera saber. Ahora él susurra estrofas, fragmentos de la canción. El tema que bailamos termina, se hace un silencio, una pausa pequeñísima y todo se detiene, pero nosotros no nos desenlazamos, seguimos unidos. Ahora somos uno, pienso. Luego la música recomienza y seguimos bailando. Alguien nos alcanza un vaso; es vodka. Yo tomo un trago largo, hasta que me arde la garganta. Dice, cuenta, que él toma clases de baile. Nada importante, agrega, una pequeña actividad de burgués: usa zapatillas de baile y lo hace en el parquet de su casa: su maestra es una mujer venida de Cuba poco tiempo atrás, una extranjera ilegal. Trato de imaginar toda la escena, pero el vodka hace su trabajo. Por último, ya no hago ningún esfuerzo de imaginación. El toma de mi mano tres dedos y me hace hacer un giro extraño y él gira a mi alrededor. Dice, comenta, que debió haberme conocido muchos años atrás, cuando él todavía no estaba con su mujer. De esa manera, supongo que quiere decir, su mujer hubiera sido yo. Le sonrío y giro para el lado equivocado. El, minucioso, deshace mi giro y me acomoda para que lo haga para el lado correcto. No entiende, dice, jadea, cómo una mujer como yo puede estar sola. ¿Cómo es que estoy sola? Sonrío y aprieto su mano izquierda, la del corazón, que envuelve mi mano derecha. Antes, digo, bailé con alguien que para hacerlo me llevaba de las muñecas. No de la mano, sino de las muñecas. Me apretaba muy fuerte; no era de mi gusto. Cuando le hablo me acerco; él es un poco más alto que yo y sus ojos quedan a la altura de mi frente; hay gotas de sudor ahí. Azul ultramar, algo así es el color de los ojos. No quiero pensar más en la hora, en mi tardanza después, en cualquier otra estupidez: se me debe notar que creo que este es un pequeño sueño que el destino me puso delante. Si me aprieto contra él, siento su barriga. Una lástima, mejor hubiera sido el corazón. No me importa, no impide que él y yo seamos uno, y ahora que somos uno yo no tengo miedo. Otro giro y siento que me voy a desmayar. Es el amor o el vodka, uno de los dos, estoy segura. Sólo porque está cerca de mí, me siento dispuesta a amarlo toda la noche. La música se detiene, algunos aplauden. El sigue tomado de mi mano, en algún momento saldremos y él llamará un taxi. Pero yo tengo que volver, hay alguien esperándome en casa. Al taxi debo subir sola. Le pido que bailemos una vez más, por favor. Hoy estoy de humor para bailar. El accede una vez más, ya un poco impaciente: así es como me enamoro de él.

sábado 5 de enero de 2008

Libertad chifa. Cocina chino peruana. Txt

Descubrí el restaurante de comida chifa el día que me separé. Vinieron tres amigas a ayudarme con la mudanza, más la niñera de mi hija. En cuatro horas abandoné la casa de mi marido. Me mude a un departamento de dos ambientes, en la calle Independencia. Todo un símbolo, pensábamos, mudarse a una calle así. Estábamos muy cansadas, sucias y polvorientas y salimos al restaurante.

Es modesto, con aires de bodegón. Tiene un mural donde está el Macchu Pichu y pequeños cuadros colgados con garzas con leyendas en caracteres chinos.

Hay una repisa con abanicos de nácar.

Hay pinturas de langostas y bichos de mar.

Hay sonrisas, música del trópico, valsecitos.

Hay apetito.

Los chinos estuvieron en Perú desde el siglo XIX. Traían un contrato esclavo por siete años, pero luego de trabajar a destajo por ese tiempo, estaban tan pobres como al principio y no podían volverse a Cantón, de donde venían. Así que se pusieron a cocinar su arroz con tanto esmero y tan sabroso, que lo introdujeron como un plato básico en el Perú.

Esto fue lo que me contó el dueño del restaurante.

Un amigo limeño dice que si los chef del Perú hubieran sabido más de mercadeo y publicidad, hoy la ‘haute cuisine’ sería peruana y no francesa.

Pedimos arroz chifa.

Tanto nos gustó y tantas veces volví al lugar que acabé por pedir la receta. Es claro que volvía porque la comida chifa embargó mi corazón y mi estómago, pero también porque veía una conexión entre esclavitud y liberación y yo lo celebraba cenando chaufán o chaw mien.

Mi preferido es el arroz chaufán (o chifa) con almendras. A veces, cuando no hay almendras, lo mezclan con Castañas de Cajú y es todavía más rico. Otros sazones o combinaciones posibles son: pedacitos de cerdo frito, carne mechada frita, marisquillos, maní, huevo saltado y sabores de fantasía de nuestra propia ocurrencia. Se adereza con salsa de soja, o con salsa de tomate agridulce, ketchup o catsup (que en chino quiere decir ‘salsa de tomate’).

-Llévale el arroz a la señora de la calle Independencia... –oía yo a través del teléfono la orden que daba Eder, el cocinero, al cadete.

O bien, cuando entraba mi hija (que ahora tiene tres años):

-Oh! Ya viene la niña hermosa a comerse harto su arrocito.

ARROZ CHAUFÁN. Receta

La receta es la siguiente:

¿Qué se necesita?

1 kilo de arroz.

2 ó 3 ajos

Aceite de Oliva

Agua

Recuerden que para hervir arroz conviene utilizar una cazuela u olla lo más ancha posible, nunca alta y estrecha.

¿Cómo se prepara?

*Cortamos los ajos en láminas casi transparentes y los freímos en una cazuela con una fina capa de aceite de oliva a fuego lento para que se doren sin quemarse.

*Lavamos el arroz para que suelte el almidón. Una vez escurrido, lo añadimos en la cazuela con ajos y lo calentamos a fuego lento con aceite suficiente para que el arroz quede impregnado con él. Lo conseguiremos removiendo constantemente a fuego lento pues la finalidad no es freír el arroz sino rehogarlo con el aceite.

*Añadimos a la cazuela la misma cantidad de agua que de arroz; en este caso, como hemos usado 1 kilo de arroz pondremos 1 litro de agua. Añadimos sal a gusto. Llevamos a ebullición a fuego vivo, removiendo el fondo de la cazuela para que no se pegue. Cuando hierva, bajamos el fuego completamos la cocción dejándola hervir a fuego lento durante 10 ó 15 minutos, con la cazuela tapada.

*Seguidamente lo retiramos del fuego y lo dejamos reposar.


Luego de brindar por la libertad (¿y por qué no hacerlo con un traguito de Pisco o Singane?), uno cena el arroz.

Hay otro plato chifa que es muy interesante de describir y se llama Felicidad para todos. Pero ese, lo dejo para otra ocasión.

Con su permiso, voy a comer.

miércoles 2 de enero de 2008

Insensatez. Txt

Un día le cuento a B que un hombre con el que salí tiene todavía mis llaves. Se las dí por pereza, para no bajar las escaleras a abrirle, o por amor talvez. Ella larga, con naturalidad:

-Yo todavía tengo las llaves de M.

Era su novio, el último que cumplió con el rol de novio. Algo así. Vivían a pocas cuadras y cada uno tenías las llaves del otro. Ella se las pidió explícitamente; con alguna excusa seguro, porque ninguna razón explica que uno pueda querer tener las llaves de la casa de otro. Salvo como signo de posesión amorosa. Si tengo tus llaves, estoy en tu vida. El novio tenía una vida enredada de ex novias y cosas así. Es comediante, pero su aspecto es el de un funebrero. Es dudoso que pueda hacer reír a alguna persona, tiene la mirada adusta, oscura. Le falta una cierta ligereza propia de la comedia. Por una razón o por otra, la relación dura seis meses y se termina. Ella dice no haber lamentado tanto el final, parece no haberla afectado, como a una estatua de hielo. Tal vez llora de dolor, pero no lo comenta. Un corazón se puede romper con mucha delicadeza, también. Igual: ¿qué debería haber hecho ella, qué se puede hacer cuando un amor se termina?

Pero las llaves permanecen en su poder.

Un día, al cabo de un año, B las usa y entra en su casa. Calcula la hora a la que él no está y entra. Calcula a qué hora puede regresar. No hace demasiado: anda por la sala, se mete en el dormitorio, husmea con mucho cuidado el botiquín del año. Enciende la computadora. No busca especialmente si hay indicios de otra mujer, pero no deja de prestar atención al asunto. No parece haberlos. Cuida no dejar nada fuera de lugar, que ninguna señal delate su presencia. En el dormitorio está todo perfecto, igual: con el desorden habitual que es ya como un orden. No siente nostalgia; es insensible al pasado. Se acuesta en la alfombra de la sala: hay olor a sucio, a lana mojada. Permanece tirada ahí, sin pensamiento. Abre los brazos en cruz y se queda así un buen rato. Después, se levanta, sale, cierra con sus propias llaves y se va.

El rey... Nat King Cole

CUATROCUENTOS 3 - Revista On Line

Nuevamente salió la revista de cuento hispanoamericano. Esta vez presentan relatos de Patricia Suárez (Argentina), Miguel Gomes (Venezuela), Viviana Paletta (Argentina) y Uriel Quesada (Costa Rica).

Los Editores son Pía Bouzas y Gustavo Valle

http://cuatrocuentos.wordpress.com/

NO-RETORNABLE

Ya salió No-Retornable 4. Con cuentos de Hebe Uhart, Martín Rejtamn y Romina Doval. Aquí Claudia Piñeiro cuenta el secreto de su éxito. También, un popurrí de poetas argentinos. Y como si fuera poco, autores patrios escriben ensayos sobre su relación con Tolstoi (me included). Revista hecha con amor y pulmón por Marcelo López
¡Qué la disfruten!
www.no-retornable.com.ar

25 de Mayo de 2010, una crónica para el Diario Critica

  • http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=27688

Julio. Antes de extinguirnos, aullaremos!

Julio. Antes de extinguirnos, aullaremos!
Lobo de Tasmania

Octubre

Octubre
Cosas extrañas que pueden suceder...

Setiembre...

Setiembre...
Pájaro de Oro

Agosto

Agosto
Recortando y pegando muñequitas de papel

Junio. Bobo e imposible...

Junio. Bobo e imposible...
Dodo.

Mayo

Mayo
Cómeme o bébeme.

Octubre

Octubre
As de Espadas

FEBRERO...

FEBRERO...
Trabajando en equipo...

SETIEMBRE. Crisantemo...

SETIEMBRE.  Crisantemo...
Una flor como una luna

Noviembre en Madrid

Noviembre en Madrid
Zapato para bailar flamenco

Seguidores